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| Oswaldo Fierro Terán |
Los puenteros
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Asusta, espeluzna, desconcierta, impacta... lo que vivimos como país. Enfrentamientos, confrontaciones, desacuerdos, oposiciones, imposiciones, acusaciones... que no construyen sino que minan y destruyen cualquier posibilidad de construir país. Todos estos avatares están encapsulados en las cúpulas que tienen influencia en las directrices que debe seguir el país. Y como ellos opinan, deciden, manejan, imponen, tienen poder, delinean estrategias... en muchas de las ocasiones se enfrentan entre poderes encontrados y se dan fisuras que minan la posibilidad de desarrollarnos como país. A la larga o la corta, esos encontrones de intereses creados o de sectores específicos, colapsan la posibilidad de diálogos y, se produce una hecatombe que aniquila las posibilidades de cualquier entendimiento o renunciamiento en beneficio o en función del bien común. Ya veremos los escenarios que se constituirán alrededor de las autoridades salientes y entrantes. Las salientes dirán que todo dejan bien y las entrantes que hay una serie de problemas. Que han pedido información, que no les dan, que van a cambiar las políticas institucionales. Con cambios de autoridades parece que descubren el agua tibia, pues, casi desconocen totalmente la gestión anterior. En fin, afloran esas rupturas ideológicas y animadversiones personales que, en última instancia, perjudican seriamente las posibilidades de trabajo y desarrollo de la comunidad a la que supuestamente han servido o van a servir. Quizá es la hora de cambiar de actitud y poner por delante el país, y de ahí proyectarnos hacia la solución de los grandes y pequeños problemas que directa o indirectamente nos afectan. El tiempo es para tender puentes y no para crear abismos. Tenemos que convertirnos en puenteros que construimos sueños en función de la Patria Grande. Puenteros que buscamos la unidad y recreamos la realidad para mejorarla y optimizarla en función de los sectores más pobres y necesitados. No estamos en orillas diferentes, estamos en la misma rivera y acudimos al mismo escenario desde diferentes butacas, pero lo que hagamos o dejemos de hacer nos involucra positiva o negativamente a todos.